dijous, 17 de desembre del 2015

Aceptar la vida


Consciencia para la transformación

¿Qué conocemos sobre la vida? Complicada cuestión y a la vez tan importante. Según nuestras creencias sobre la vida nos llevaran a experimentar nuestras vivencias de una manera u otra. Al alegrarse cuando nace un bebe, el desear cumplir 18 años, el preocuparse por acerse mayor, por la perdida de habilidades, por la aparición de arrugas o canas. El entristecernos cuando hay un fallecimiento. Al desesperarnos, llenarnos de rabia o tristeza al caer enfermos. Todos estos comportamientos estan directamente vinculados a nuestro concepto sobre la vida.
¿Porque es tan importante esta cuestión? Pues porque según como veamos la vida, esta la viviremos de una manera u otra, actuaremos de una manera u otra y nos sentiremos de una manera u otra.
Creo que es una época “dificil”, es una época de confrontación de antiguas creencias y de nuevos descubrimientos a lo que abarca la religión y la ciencia. La vida abarca tanto el cuerpo, la razón como la espiritualidad. Y muchas veces nos alvidamos de alguna de sus partes, y sufrimos. Hoy en dia, los humanos sufrimos la vida, solo hace falta ver las noticias. Nuestro entorno, o escucharnos a nosotros mismos.
Sufrimos tanto por la vida que le tenemos miedo. Los humanos tenemos una gran habilidad con respecto a todo otro ser vivo del planeta, cosciencia de nosotros mismos, como individuo. Es una habilidad muy especial y nos aporta mucho, pero al no saberla utilizar nos produce muchos problemas. Es cuando se empieza a romper el equilibrio. Nuestro planeta, la naturaleza tiene una consciencia, una consciencia colectiva. Tiene un ritmo y todos sus componentes danzan a este ritmo, no hay juicio, no hay bueno ni malo, no hay mejores ni peores. Todo es un danzar, un danzar de vida. Hay sincronizidad. Los peces van en bancos, los pajaros en bandadas, hay un ritmo, no se cochan entre ellos, no se contradicen en el camino, no se pelean por estar el primero, por ir más rápido o más lento. Todas nuestras conductas de desequilibrio: guerras, ambre, egoismo, rencor, consumo excesivo, destrucción de nuestro medio natural. Todo esto esta anclado a nuestro olvido de nuestra consciencia colectiva. Nos aferramos a nuestra consciencia individual, como si fuera lo único que tenemos, y es entonces cuando sufrimos la vida. La diferencia es que la consciencia individual como individuo propio tiene un fin, y esto lo sabemos, y nos desespera. La consciencia colectiva en cambio sigue. Es un paso más grande. Donde una termina la otra continua.
¿Que alivio para la vida seria vivir las dos consciencias verdad? Vendria a ser algo asi como ser consciente que a lo que nosotros llamamos vida, el cuerpo, es solo una parte de la vida, que la vida es mucho más, y que no tiene fin.
¿Dónde queda entonces el sufrimiento a la vida?
¿Es posible que volver a tomar conciencia de la consciencia colectiva encontremos nuestro sentido individual a la vida?
Es verdad que hoy en dia también hay mucho sufrimiento, ya que en nuestra profundidad no comprendemos cual es nuestro sentido en la vida. Somos conscientes de la pieza del puzzle que somos, de su forma y colores que tiene. Vamos a extender nuestra consciencia, dejemos el juicio para ver la globalidad. Es entonces cuando empezaremos a dislumbrar el cuadro entero y es cuando la pieza que antes estaba sola encontrara su sitio y tendra sentido.
 
Feliz Navidad y entrada de año nuevo!

dimarts, 17 de novembre del 2015

El miedo que esconden nuestros actos cotidianos

Observar ante una situación como nos sentimos


Un Curso de milagros nos dice que en nuestra mente se encuentra el origen de nuestra existencia. ¿Qué quiero decir con esto? Que todo lo que somos, percibimos, sentimos y experimentamos es la mente que lo controla. Nuestra mente está creando constantemente nuestra realidad ya que nosotros hemos aceptado esta manera de ver el mundo,  mayormente esto ocurre de manera inconsciente con nuestras creencias, opiniones y maneras de ver el mundo. Normalmente al no ser conscientes del proceso nos quedamos en la forma. Intentamos arreglar algo que no nos gusta o nos está limitando con algo externo. Por ejemplo: No me gusta mi casa, pues me cambio, o la pinto de otro color, o cambio los muebles de sitio. No me gusta el coche, pues me compro otro. También pasa con las enfermedades y defectos físicos; No veo bien, pues me pongo unas gafas, que no me gustan las gafas, pues me pongo unas lentillas. Que no me gusto, pues me maquillo, me compro ropa nueva, me hago una operación estética, etc. Que me duele la cabeza, me todo un gelocatil.

Esta manera de funcionar es externa. Vemos una problemática y la queremos solucionar, allí donde se encuentra nuestro “problema”. Y nos olvidamos el papel tan importante que juega la mente.

Cualquier solución externa está sujeta a padecer, porque es una solución creada en el mundo material y en el tiempo. Renovar el coche, la casa será puntual, hasta que nos volvamos a cansar de ella o el coche se haya vuelto a estropear, la ropa nueva llegara un día que nos dejara de gustar y necesitaremos otra ropa. El maquillaje después de un día de fiesta y desmadre nos levantaremos por la mañana y veremos nuestro verdadero rostro. Y un gelocatil también se le acaban sus efectos.

Yo me pregunto, ¿Estamos realmente felices cuando solventamos una problemática de este estilo? Ya que un mínimo de inteligencia tenemos y de alguna manera ya sabemos que la solución que hemos encontrado no deja de ser temporal. Que llegara el día que tendremos que volver a afrontar estas sensaciones desagradables que estamos intentando evitar.

¿Entonces, como aferrarse a una ropa que se va a estropear, pasar de moda?

Esta manera de plantear la vida me recuerda a la filosofía Budista, de no aferrarse a nada. En realidad si observamos la vida, las plantas, los animales, el cambio de estaciones, el día y la noche. Parecen vivir acorde a esto, el día, no quiere quitarle protagonismo a la noche, el verano deja paso al otoño, el otoño al invierno, el invierno a la primavera y la primavera al verano. Las bacterias, nacen, crecen, se reproducen y mueren en minutos. Hay plantas que florecen una noche y la flor se marchita. ¿Crees que esta planta solo por florecer una noche le tiene miedo a florecer?  ¿Crees que las bacterias le tienen miedo a la vida ya que duran solo minutos?

El ser humano, nos hemos aferrado tanto a la vida que hacemos lo posible para intentar mantenerla.

¿Hasta qué punto molestarse porque mis pantalones favoritos se han roto está escondiendo mi propio miedo a la muerte?

Y cuanto más intentamos evitar algo parece que inevitablemente más  nos acercamos a esto. Solo hace falta observar el mundo, guerras, accidentes, enfermedades, hambre, suicidios… 

¿Sirve de algo aferrarse a la vida huyendo de la muerte? ¿O llegando a comprender la muerte es cuando se puede aprender a vivir?

dimecres, 21 d’octubre del 2015

Cuando el pasado deja de estar en conflicto con el presente

Entonces somos libres

Perdonar no es otra cosa que recordar únicamente los pensamientos amorosos que diste en el pasado, y aquellos que se te dieron a ti. Todo lo demás debe olvidarse. El perdón es una forma selectiva de recordar que no se basa en tu propia selección.  UCDM. Cap17.III.1.1-3

Dicen que el tiempo todo lo cura. ¿Pero es una cosa que depende del tiempo o depende realmente de nosotros mismos? ¿Hay que esperar sufriendo hasta que este se desvanezca? Cuando hay una herida abierta el tiempo se pone a la espera de la resolución de esta. Es aquí donde se nos repiten historias similares hasta que se perdona y se cierra la herida. Muchas veces no somos conscientes de ello, y no entendemos porque nos aparecen en la vida las mismas situaciones o el mismo tipo de personas una y otra vez. Muchas veces son situaciones muy dolorosas y no sabemos como salir de ellas. Nos superan emocionalmente y nos derrumban.  Por ejemplo: no sentirse comprendido por tu familia, pareja; no sentirte respetado por un amigo, jefe; Ser estafado por un compañero, un amigo; ser agredido por tu pareja, padres; ser humillado, etc. Cuando las situaciones se repiten, es una señal que hay algo en nosotros que está atrayendo este tipo de situaciones. Hay algo que tenemos que aprender al respecto. Y no es debido a la mala suerte.

El perdón es primordial, para poder integrar que el cambio esta en nosotros. Es decir cuando una situación nos molesta, siempre reflejamos culpa, y esta culpa es la que no nos va ha permitir aprender de la situación y encontrar la paz. Cuando reflejamos la culpa a alguien externo a nosotros, pensamos que el que tiene que cambiar es el otro. Y por lo tanto negamos que tiene que ver con nosotros, el malo de la película es el otro. Cuando la culpa la proyectamos hacia nosotros, nos castigamos, y nos identificamos con el problema. No somos capaces de encontrar escapatoria. Nos castigamos por lo ocurrido.

Cuando hacemos desaparecer la culpa a través del perdón. Las nubes que no nos dejaban pensar y sentir con claridad desaparecen y nos damos cuenta que el origen era una necesidad propia. Por ejemplo: necesidad de ser amado, comprendido, respetado, aceptado, etc.

La vida es un dar i recibir, y una serie de atracciones que parece que hemos olvidado. Hay una serie de polaridades que se atraen y las que acabaran formando una serie de relaciones donde el propósito de estas es el aprendizaje, la toma de consciencia. La toma de consciencia es la que producirá cambios en nuestra conducta y es entonces cuando se abrirán las puertas al cambio, la oportunidad de salir de un bucle anclado en el pasado que esta presente en nosotros todo el tiempo y que sin darnos cuenta lo arrastramos al futuro.

La toma de conciencia nos conecta con nuestro Ser, se puede ver una situación en su globalidad, fuera de victimismos, de venganzas y de dualidades entre bueno y malo. Es entonces, cuando se puede comprender el verdadero objetivo que tenia esta persona en nuestras vidas, y el porqué la estábamos atrayendo. La comprensión llevara al perdón.

Cuando esto ocurre es cuando empezamos a amar a nuestras relaciones incondicionalmente, esto quiere decir que empezamos a amarnos a nosotros mismos también incondicionalmente. Aquí es donde radica nuestra paz interior.

Comprendemos que la persona que en su momento nos hizo daño, no era más que un grito de socorro, una necesidad que no sabía como resolver,  una necesidad que nosotros también teníamos, y que gracias al otro, teníamos la oportunidad de aprender de nosotros mismos y de cambiar.

No olvidemos que nuestros grandes maestros son los que tenemos más cerca. 

divendres, 14 d’agost del 2015

Vivir la vida sabiendo...


que al dar un abrazo, este en algún momento terminará

que al dar un beso, este en algún momento acabará

que algún día un hola se convertirá en un adiós

que algún día un te quiero se convertirá en un no te quiero ver

que algún día un no te aguanto se convertirá en un no puedo estar sin ti

que al saciarnos de comida en algún momento volveremos a tener hambre

que al tener frío en algún momento volveremos a pasar calor

que al pelearnos en algún momento volveremos a ser amigos

que al encontrarnos mal en algún momento nos volveremos a encontrar bien

que al estar enfermos en algún momento volveremos a estar sanos

que pasaremos de bebes a niños, de niños a adolescentes, de adolescentes a adultos y de adultos a ancianos

que llegamos a este mundo con una familia por arriba (padres, abuelos…) y nos marcharemos con una familia por debajo (hijos, nietos…)

que al tener niños algún día partirán para crear sus vidas

que en esta vida la gente viene y se va

que después de la tormenta viene la tranquilidad

que después de la tristeza viene la esperanza

que después de un fracaso viene otra oportunidad

que un minuto puede parecer una hora y una hora puede parecer un minuto

que después de un invierno volverá la primavera

que después del anochecer vendrá el amanecer

que el cuerpo un día se marchará  

Vivir la vida sabiendo que la vida es movimiento, que al intentar aferrarnos a cualquier situación es abrir las puertas al sufrimiento.


Dejemos que la vida ocurra

dilluns, 10 d’agost del 2015

Evolución y enfermedad

La enfermedad como efectos secundarios de la evolución


¿A qué responde la evolución? ¿Qué sentido tiene? ¿Qué lleva a las especies a evolucionarse?

Siempre he escuchado que la evolución es un mecanismo natural de adaptación al medio para la supervivencia.  Y cuanta energía e interés aplicadas para compartir. Ya que la evolución no se centra en el individuo, que tiene un periodo de nacimiento, crecimiento y muerte. La evolución es algo que se encuentra en nosotros, pero a la vez corresponde a un orden superior. Por ejemplo una persona de carácter egoísta y que solo piensa en sí misma, inevitablemente es también una persona altruista, ya que pertenece al proceso evolutivo y ya hemos dicho que la evolución continúa también después de la muerte de ese individuo en concreto.

Entonces si la evolución que no se limita al cuerpo, pero se expresa en el  y su esencia es la vida. ¿Podría ser que los humanos no acabásemos de entender que es realmente la vida? ¿Podría ser que la vida no empezase al nacer ni terminara al morir el cuerpo?

¿Qué papel juega la enfermedad en la evolución? ¿Es la enfermedad un error en la evolución? ¿Existen errores en la evolución? ¿O es un proceso que no llegamos a comprender por creer que solo somos un cuerpo y por nuestras creencias limitadas sobre que es la vida?

Está claro que algo que no comprendemos y que aparentemente se desvía del objetivo establecido lo catalogamos de negativo y adquiere un orden de secundario, algo así como efectos colaterales.

Es decir la evolución que nos permite adaptarnos y sobrevivir al medio tiene una parte, podríamos llamarle de efectos secundarios que es la enfermedad y que nos perjudica.

Yo lo comparo con los efectos secundarios de los medicamentos. Nos tomamos medicamentos, con un cierto objetivo, mejorar esto o lo otro, estabilizar, etc. Pero muchas veces en el prospecto podemos leer que también tienen efectos secundarios, procesos no deseados que nos pueden llegar a perjudicar.

Y yo me pregunto, ¿Por qué les llamamos efectos secundarios si nos están afectando  a nosotros directamente? ¿Saben cuanta gente muere en el mundo a causa de estos efectos llamados secundarios? ¿No es acaso que no lo queremos reconocer?

Es vergonzoso que estemos tomando medicamentos tranquilizantes o anti psicóticos y que en el apartado de efectos secundarios ponga que podría provocar pensamientos suicidas. ¿Perdona?

¿Y que hacemos, lo acabamos ignorando?  Al fin y al cabo solo son secundarios, ¿no?
Da que pensar, ¿Verdad?

¿Entonces que es la enfermedad? ¿Un efecto secundario de la vida, o algo que es y está en la vida?

¿Qué fin podría tener la enfermedad que se nos escapa de las manos?

Hay gente que reconoce que gracias a su enfermedad han llegado a comprender mejor la vida y le han encontrado un sentido. ¿Hay algo detrás de la enfermedad que se nos escapa?

¿Cómo se produce tanto la evolución como la enfermedad? ¿Es azar? ¿O le llamamos azar porque no llegamos a comprender como funciona?

Está claro que la evolución y la enfermedad se expresan en el cuerpo.  ¿Creéis que un cuerpo por si solo se puede enfermar o evolucionar? Pues no. El origen se encuentra en la mente.

Aquí es donde entra en juego el factor primordial, la mente y que al dejarla fuera de la ecuación no podríamos llegar a comprender el funcionamiento y podríamos decir cosas como que la evolución y la enfermedad son cosas del azar.

Nuestra forma de ver y entender la vida la están determinando en cada momento. Nuestras creencias y pensamientos hacen tomar cada instante nuestras decisiones. Y estas son las decisiones que a la larga estarán involucradas en un proceso evolutivo o en una enfermedad.

Por ejemplo: Una persona que desconfía de los demás. Esta desconfianza determinará sus decisiones en cada instante. Este día a día, mes a mes, vivido en estrés debido a su desconfianza pues puede crear en el cuerpo un tipo de enfermedad (ansiedad, nervios, perdida del cabello, indigestiones, etc). El proceso evolutivo también se puede ver influido. Por ejemplo esta persona que desconfía, puede utilizar sus pensamientos y habilidades y por ejemplo crear un nuevo sistema de alarmas que aumente la seguridad en las casas y las empresas.

Una vez que podemos reconocer que uno de los factores más importantes, por no decir el factor, que influencia directamente nuestras vidas, la mente, podemos empezar a hacer cambios importantes en nuestra vida.    

Ya no nos sentiremos desamparados ante el azar, ahora es nuestra oportunidad de empezar a tomar responsabilidad de nuestras vidas y tomar las riendas de esta.

Como he dicho la evolución pertenece a un nivel superior del cuerpo, a algo que no aparece al nacer ni desaparece al morir, pertenece a la mente.

¿Y si el mismo cuerpo fuera una enfermedad? ¿Y si el cuerpo fuera un efecto secundario de la misma vida? 

dijous, 30 de juliol del 2015

Cuando el miedo se complementa

Pasa a ser real


Hoy voy a hablar sobre el miedo, esta emoción que tanto nos puede limitar en nuestro desarrollo emocional. Está claro que toda emoción tiene su función a nivel biológico. Y a nivel muy básico la biología utiliza ciertas emociones para la supervivencia. El miedo en estos casos nos puede ayudar ante un peligro a evitarlo, huir o afrontarlo. Pero ahora bien, ¿qué es realmente un peligro? Es aquí donde juega la subjetividad, las creencias y experiencias de cada uno. Es justo aquí donde esta emoción nos puede limitar bastante. Ya que aparentemente en muchas ocasiones donde aparentemente no hay peligro, hay personas que viven grandes experiencias de miedo (ataques de ansiedad, miedo a hablar en público, miedo a lugares cerrados, miedo a la oscuridad, miedo a ser abandonado, a quedarse solo, a perder el trabajo, etc…

Por experiencia propia y por lo que he podido ir viendo a lo largo de los años, cada persona al llegar a este mundo, venimos con una serie de miedos patológicos, que a lo largo de la vida van apareciendo. Miedo patológico me refiero a reacciones de miedo ante una situación aparentemente normal y que la persona en cuestión a haya vivido anteriormente una experiencia similar estresante que pueda ser la causante de este miedo. Voy a poder varios ejemplos: Tener miedo al agua y nunca haber tenido una experiencia mala relacionada con el agua. Tener miedo en una relación a ser dejado, cuando anteriormente nunca haya ocurrido algo similar. Yo de pequeño cuando uno de mis padres se había marchado, me pasaba muchos ratos mirando por la ventana angustiado, y con miedo de que le hubiera pasado algo. Anteriormente que yo recuerde nunca habían tenido ningún accidente que hubiera creado esa angustia. Y yo me pregunto, ¿qué podría hacer que yo de pequeño estuviera sufriendo en vez de jugar tranquilamente disfrutando del momento hasta que llegaran mis padres?

Hay una serie de miedos, que sin causa aparente aparecen en nuestras mentes. Estos son los más limitantes, ya que no conocemos su causa y por lo tanto no sabemos como trascenderlos. El error ya sea por educación o creencias es que nos llegamos ha asociar tanto a esta forma de pensar, a estos miedos que se encuentran en nuestra mente que pensamos que somos así y que no podemos cambiar.

En esta área es donde quiero profundizar con los nuevos descubrimientos de la ciencia y relacionarlos exactamente aquí, con estos miedos patológicos. Les llamo miedos patológicos porque la causa no se encuentra en la vida contemporánea, es decir, des del nacimiento hasta la actualidad. Gracias a muchos científicos como Anne Schützenberger han descubierto una fuerte relación con estos miedos patológicos y nuestros antepasados. Una experiencia traumática que haya vivido un abuelo o tatarabuelo con el agua, puede influenciar directamente a un nieto o bisnieto aunque este ni haya conocido a su abuelo ni conozca su historia con el agua. Esta persona podrá vivir el agua de varias maneras, es posible que cree una fobia y no le guste el agua, o todo lo contrario, le atraiga tanto el agua que se vuelva profesional de la natación.

Todo juega un rol inconsciente, esta persona piensa que por naturaleza no le gusta el agua, o lo contrario le apasiona. Pero es inconsciente que estas emociones pueden venir de una experiencia que tuvo un abuelo.

Estas cosas tan sutiles pueden ocurrir en todas las áreas de nuestra vida, a nivel de pareja, una persona que ama la fidelidad y nunca le seria infiel a su esposa, podría ser que su abuelo fuera un Don Juan. Una persona muy ahorradora y cuidadosa con el dinero, podría ser que un abuelo lo hubiera perdido todo en el juego. Una persona que no bebe nada de alcohol, o le apasiona el alcohol y se vuelve sumiller, podría ser que un abuelo fuera alcohólico. Es como un ciclo que no se ha cerrado y se tiene que reparar.

Todo esto podría explicar la avaricia, el rencor, la desconfianza, el comer en exceso, el miedo a no llegar a final de mes, el miedo a la oscuridad, al campo, a los trabajos duros, miedo a ser robados. Todos estos sentimientos que nos limitan en nuestra vida día a día.

Si miramos atrás en nuestra historia y vemos todas las guerras que nuestros países han pasado, todas las penumbras, épocas de hambre, traiciones, robos, accidentes, enfermedades, etc.   

Es en toda nuestra historia donde se encuentra anclada nuestra infelicidad esperando algún día a ser perdonada.

He empezado con el título: Cuando el miedo se complementa pasa a ser real.

¿Qué quiero decir con esto?

Que el miedo primero aparece en nuestra mente, es entonces cuando nos asociamos a este miedo y le prestamos atención que nuestra vida va a materializar experiencias de este calibre (miedo al agua, viviremos un susto con el agua, miedo a ser robados, llegara un día que nos robaran, miedo a ser abandonados, encontraremos una pareja que nos acabara dejando). La vida es abundancia, y nos acaba trayendo lo que pedimos, si estamos pidiendo miedo nos traerá experiencias de miedo.

Es entonces, cuando llega la experiencia que el miedo se vuelve real, y es cuando decimos, ves tenía razón, el agua es muy peligrosa, el mundo es inseguro, o todas las mujeres/hombres son iguales, no se puede confiar en nadie.

No nos damos cuenta que nosotros mismos estamos creando nuestra realidad.

La toma de consciencia, el perdón y el amor por la vida es lo que nos acabara haciendo libres. 

dijous, 16 de juliol del 2015

¿Dejamos de ver al cerrar los ojos?

O pensamos que no vemos al ver algo diferente de lo que es para nosotros el ver


El otro día cuando escribí el titulo para esta entrada del blog estaba como de costumbre en mi habitación sentado frente al ordenador. Era un día soleado, me dio por cerrar los ojos y me quede observando. Podía ver un color anaranjado que iba cambiando de tonalidad al mover la cabeza hacia una dirección y otra. Me quede unos instantes pensativo y me dije, los ojos siguen viendo, en este caso vemos la piel del parpado, por eso con el reflejo del sol llegamos a ver un color anaranjado.

A efectos de la visión lo que me impacto un día fue ver el sobrino de mi mujer durmiendo y con los ojos medio abiertos. Le pregunte a mi mujer, ¿Es normal? Y me dijo que sí. Lo que me gusta de ella es la tranquilidad que me transmite cuando me da respuestas a mis inseguridades.  En este caso me lo dijo tan convencida que no pasaba nada que para mi cabeza lo integro rápidamente.  Entonces aquí nos encontramos con la paradoja que hay veces que teniendo los ojos cerrados podemos estar viendo y también lo contrario, teniendo los ojos abiertos no estar viendo (por ejemplo estar durmiendo).  La visión  es un mundo muy interesante. Y parece ser que está directamente relacionado con el consciente.

Por ejemplo en el caso de estar durmiendo con los ojos abiertos, al dormir, no somos conscientes por lo tanto, durante el rato de dormir lo que hayan podido ver los ojos no podremos recordarlo. No sé si lo habrán estudiado ya, pero sería interesante pasar por delante de esta persona una o dos personas conocidas y después preguntarle si alguien estuvo en la habitación.

Pero ahora quiero dar un paso más. Ahora estamos en estado de vigilia. ¿Qué ven los ojos? ¿Puede estar relacionado directamente con nuestro estado de consciencia en ese momento?

Por ejemplo se ha podido comprobar lo siguiente: Una mujer le dice a su marido que le traiga unas servilletas de la cocina, el marido va a la cocina y las busca, las busca y no las encuentra. La mujer le dice, si las servilletas azules. Entonces el marido vuelve a mirar sobre la mesa y sorpresa, las servilletas están allí delante de sus ojos. ¿Qué ha pasado aquí? Hasta ahora las servilletas en casa eran amarillas. El marido estaba buscando servilletas amarillas y su vista no le permitía ver las azules. ¿Qué locura verdad?

Entonces, según nuestro nivel de consciencia vamos a observar un mundo u otro. No solo a lo que conlleva a objetos como en este caso las servilletas sino también la actitud de las personas, la intención, la conducta, etc. Por eso una misma experiencia o unas mismas palabras de una persona, se pueden interpretar de mil maneras diferentes. Todo dependerá de la consciencia de la persona que observa el hecho.

Si somos capaces de reconocer nuestros filtros, que nos hacen ver el mundo que vemos, tendremos la capacidad para decidir de cambiarlos y así vivir de otra manera.

Para terminar quiero dedicar este último apartado a un amigo que hace unos días cerró los ojos por última vez.  Sé que tu visión no ha terminado, pero que con nuestro nivel de consciencia no podemos comprender ni ver allí donde estas. No te podemos volver a ver, pero a la vez sigues en todos nuestros corazones. Pido ver, ver la vida, la vida que sigue más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.